Lara Hernández propone un código ético de igualdad para reforzar el compromiso del ayuntamiento frente al machismo y las conductas sexistas

La concejala defenderá en el pleno de julio una moción para aprobar un código de conducta, un protocolo frente al acoso y la incorporación de la perspectiva de género en todas las políticas municipales.

Las instituciones públicas tienen la obligación de ser ejemplares. No solo por las decisiones que adoptan, sino también por los valores que representan y por los comportamientos que están dispuestas a tolerar.

Con ese objetivo, la concejala Lara Hernández defenderá en el próximo Pleno una moción para que el Ayuntamiento de Alcantarilla apruebe unCódigo Ético de Igualdad, Respeto y Prevención del Acoso, dirigido a cargos públicos, personal municipal, organismos dependientes y empresas que prestan servicios públicos municipales.

La iniciativa contempla también la elaboración de un protocolo de actuación frente a conductas sexistas, la formación específica en igualdad y la incorporación transversal de la perspectiva de género en todas las áreas de la gestión municipal, desde el urbanismo y la movilidad hasta la contratación pública, la seguridad ciudadana o la comunicación institucional.

"Muchos ayuntamientos españoles ya han entendido que la igualdad no consiste únicamente en organizar campañas de sensibilización. También significa dotarse de herramientas que garanticen la ejemplaridad de quienes representan a la institución y de quienes trabajan al servicio de la ciudadanía."

Para Hernández, las administraciones deben asumir un papel activo frente a cualquier forma de discriminación o violencia simbólica contra las mujeres.

"No podemos seguir normalizando que el descrédito hacia una mujer se construya a través de insultos, rumores o expresiones de contenido sexual. Ese tipo de comportamientos no forman parte de la libertad de expresión. Forman parte de una cultura machista que durante demasiado tiempo ha encontrado silencio o indiferencia como respuesta."

La edil considera que Alcantarilla ha avanzado en muchos aspectos, pero entiende que todavía queda camino por recorrer.

"Somos una ciudad de casi 44.000 habitantes, pero en determinadas situaciones seguimos reproduciendo dinámicas propias de un pueblo pequeño: el rumor, el señalamiento, el juicio permanente sobre la vida de las mujeres y una doble vara de medir que continúa siendo profundamente injusta."

En este sentido, recuerda el simbolismo que acompaña históricamente al municipio.

"Se nos conoce como el Pueblo de las Brujas. Y quizá por eso deberíamos ser especialmente conscientes de lo peligroso que resulta señalar a una mujer, convertirla en objeto de comentarios o desacreditarla por motivos que nada tienen que ver con su capacidad o con sus actos públicos. Las hogueras desaparecieron hace siglos. Pero todavía existen otras formas de intentar quemar a una mujer."

La concejala insiste en que la mociónno nace para señalar a nadie, sino para fortalecer la calidad democrática de la institución.

"No estoy proponiendo una norma contra nadie. Estoy proponiendo una herramienta a favor de toda la ciudadanía. Los códigos éticos existen para prevenir, para fijar estándares de comportamiento y para proteger el prestigio de las instituciones públicas."

Finalmente, Hernández hace un llamamiento al resto de grupos políticos para que la iniciativa salga adelante por unanimidad.

"La igualdad no debería ser patrimonio de ningún partido político. Debería ser un compromiso compartido por cualquiera que crea en una institución pública respetuosa, moderna y ejemplar. Esta moción nace de una pregunta muy sencilla: ¿qué tipo de Ayuntamiento queremos ser? Uno que mire hacia otro lado cuando el machismo se manifiesta, o uno que deje claro que la dignidad de las mujeres no admite excepciones." 

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